Los estudiantes desaparecieron un jueves, el 21 de junio, y le tomó a la policía salvadoreña casi tres semanas descubrir la fosa común donde sus restos fueron enterrados.
En la horrífica escena, el 11 de julio pasado, un investigador de la policía ocultaba su identidad tras un pasamontañas por temor a represalias, mientras sacaba los restos de uno de los jóvenes. El menor de los cinco escolares tenía 15 ...